Mundos diferentes
Coloridas películas en un televisor apagado nos envuelven en tramas separados de una misma historia inexacta...
24 Septiembre 2006
Coloridas películas en un televisor apagado nos envuelven en tramas separados de una misma historia inexacta...
22 Septiembre 2006
Pensar en la patria despierta en mí sentimientos encontrados. Soy una fiel creyente de la capacidad de los puertorriqueños para ser autosuficientes, pero algunas veces me llena de ira ver como, con el tiempo, nos hemos vuelto seres dependientes de esos que nos miran sobre el hombro. Pero luego recapacito, ¿Es dependencia, o eso nos hacen creer?
Mi Puerto Rico de ensueño, el Puerto Rico que en realidad somos, es una nación tan fuerte e indomable como el Josco de Abelardo. Una nación incapaz de ser contenida por un yugo. Y vuelve ese sentimiento de ira hacia mis hermanos. ¿Por qué no somos capaces de sublevarnos ante la opresión? ¿Por qué el miedo? ¿Por qué pensar que no podremos?
Tal y como dijo el maestro, Don Pedro: “un pueblo que pierde la fuerza necesaria para sacudirse un yugo, acaba por venerarlo”. Al recordar esas palabras comienzo a ser pesimista. ¿En eso nos hemos convertido?. En un pueblo que por el miedo, venera y adora al opresor. Con la tonta excusa de que nos protege.
Al seguir pensando me decido por fin que el problema es que los puertorriqueños viven en simulacros de patriotismo. Simulacros que van desde bumper stickers con la bandera que dice Mi Orgullo, hasta cuando Tito o alguna Miss Universo gana. Simulacros de patriotismo o patriotismo por moda. No toman en serio nuestra situación y si lo hacen, rajan en el fanatismo.
Luego recapacito y recuerdo mi Puerto Rico de ensueño. Sí somos capaces de tomar decisiones. Somos una nación unida, fuerte. Capaz de mover montañas, de derrotar a cualquier gigante con tal de defender nuestra libertad.
¡¡¡COÑO DESPIERTA BORICUA!!! Puerto Rico no nació para estar bajo la opresión. Es como el Josco pero lo único que los separa es que nosotros estamos a tiempo de conseguir de vuelta lo que nos fue arrebatado, ¡nuestra libertad! Y como dijo algún día Albizu: “Al agresor no se le puede detener bajando la cabeza, sino enseñándole los puños”.
100 x 35 ≠ 51
22 Septiembre 2006
Me pierdo mientras me acostumbro a ver sus respiraciones de humo constante que me envuelven tomando vida propia de toda fuente de luz cercana. En luces tenues que provocan sensaciones contrarias, extañas, de vacio y complejidad, de caos y estabilidad, de silencio en la música y de ruido en la oscuridad. Explorando senderos nuevos sin necesidad de movimiento alguno, liberando la mente por algunos segundos con sonidos visibles y ensordecedores...
22 Septiembre 2006
21 Septiembre 2006
21 Septiembre 2006
21 Septiembre 2006
21 Septiembre 2006
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):